Compresor: El componente central del sistema, comprime el gas refrigerante, aumentando su presión y temperatura, impulsando así el refrigerante a través del sistema.
Condensador: aquí, el refrigerante libera calor al medio de alta-temperatura, logrando la transferencia de calor.
Evaporador: absorbe el calor del lado de baja-temperatura, lo que hace que el refrigerante se evapore y proporciona capacidad de enfriamiento al sistema.
Dispositivo de estrangulamiento: Controla el caudal y la presión del refrigerante, asegurando su flujo adecuado entre los diferentes componentes.
Refrigerante: Circula dentro del sistema, transfiriendo calor para lograr funciones de enfriamiento y calefacción.
Ventilador: Acelera el flujo de aire, ayudando al condensador y al evaporador en el intercambio de calor.
Sistema de control: monitorea y ajusta los parámetros operativos del sistema, asegurando un funcionamiento estable, como temperatura, presión y caudal. Ajusta el estado operativo de la bomba de calor según las necesidades reales para cumplir con los requisitos de diferentes condiciones operativas, garantizando la seguridad, confiabilidad y eficiencia energética del sistema.






